viernes, 22 de noviembre de 2013

Un discurso para mi alma.


Hay cosas que te llegan al alma, que te llenan la mente, y que te llenan el corazón, de algo que ni sabemos describir; son emociones tan grandes que no se como expresarles, eso me pasa cada vez que leo el discurso que dio el Gran Alejandro Sanz en la universidad de Berklee por su doctorado, que por cierto mas que merecido. Alejandro de quien me declaro Fan, por las emociones que transmite con su música, por como es, y por lo que es, ha logrado una vez mas ayudarme a sentir con tan solo escucharlo, me ha recordado el motivo por el cual escribo, por el cual amo la música y tocar mi guitarra, porque siempre hay algo mas, nosotros los músicos hablamos un idioma diferente, y creo que por eso es que me llegan tanto estas palabras, no pintar en blanco sobre fondos negros, y considero que ya soy amiga de lo incierto, y si algún día estas palabras llegan a los ojos de Alejandro, solo puedo decirte ¡Gracias Maestro! porque despertaste en mi lo que hace tiempo había muerto, tus letras y tus melodías son parte de mi día a dia, gracias a ti, sé lo que es poesía. Bueno acá dejo el discurso, Léanlo si que vale la pena.

Buenas tardes. Hoy descubro entre contento y divertido que los acentos son un regalo. 
Ustedes representan mejor que nadie esa maravilla que es la diversidad. 
Este colegio es la muestra viva, vibrante, cimbreante, de que la diversidad  cultural es la llave de la conquista del conocimiento. 
Por eso, hoy no pediré disculpas por mi acento, hoy celebraré con ustedes este 
acento peleón y rebelde que me dieron mi país, mi cultura y mis padres. 
Hoy sólo trataré de que al menos se me entienda, aunque sé que en eso, 
la música me salva, me avala. 
Ustedes estudian en la mejor escuela de música del mundo y les dirán que la música es matemática. Yo estoy de acuerdo, la música es matemática, pero la matemática, no es música. 
Una de las mayores conquistas del ser humano es la de nuestras emociones. 
Una de las mayores revoluciones a la que podemos aspirar como especie, es a 
mantener viva la necesidad de explorar, de descubrir, la sed de aventura. 
Resulta que después de una vida dedicada a la búsqueda de la última frontera, 
esa última frontera es, la misma por donde empezamos: nosotros mismos. 
Nuestra fuente creadora es nuestro corazón. 
Creemos conocer nuestra alma, creemos que nuestra sensibilidad no tiene 
secretos para nosotros y pensamos que es cuantificable y todos, en algún 
momento, pensamos que hemos agotado el manantial de nuestro elixir, el agua 
de la belleza que lo empapa todo a nuestro alrededor. 
 
Todos en algún momento nos convencemos de que nuestra inspiración tiene 
límites, que nuestro afán por crear emociones en los demás está en el corazón 
de quien escucha. Pero está en nosotros… en nuestra esencia como músicos. 
Nuestra naturaleza es exprimir el clímax de la provocación. 

A veces creemos 
que el manantial se seca, pero el agua siempre vuelve a brotar. Por qué 
nosotros trabajamos con un instrumento que nunca se desafina, nunca se 
rompe: la emoción. 

Es más importante el soniquete que el ritmo, es más importante la clave que el 
ritmo, es más importante el metal de la voz que el timbre, es más importante el 
swing que la cadencia. 
Es importante que nos abandonemos a nuestros defectos y a nuestros vicios 
musicales para luego resurgir en algún momento en la belleza de una nota que 
finalmente se alía con nosotros. 
Debemos desprendernos de los prejuicios, la música nos llena y nos viste pero 
también nos expone, nos puede hacer vulnerables y solo cuando descubres en 
tu vulnerabilidad tu propio poder, te puedes sentir finalmente libre y te haces 
fuerte. 

El ejercicio de la música no es sólo una cuestión de habilidades, también de 
actitud, de firmeza, de compromiso. 

Un amigo mío explorador experto en el hielo ártico me decía que cuando alguna 
vez, en mitad del casquete polar, en condiciones climatológicas terribles y 
cuando se llega realmente a temer por tu propia vida, lo primero que hay que 
hacer es: "aceptar”. 
Aceptar que no hay escapatoria, que no hay solución posible, aceptar que vas a 
morir; y lo segundo que hay que hacer es luchar con todas tus fuerzas para que 
eso no pase. 
Bueno, eso no sirve en la música. Perdón por el suspense… En la música nunca 
hay que aceptar que no puedes hacer algo, siempre hay que luchar por 
encontrar el camino de la belleza, sea cual sea el concepto de belleza que cada 
uno aplique. 
Siempre hay un acorde esperándote más allá de tu cansancio o de tu 
frustración. Siempre hay una nota, un acorde, una frase que te espera un 
segundo más allá del momento en que te ibas a rendir. 
La belleza no siempre es guapa, a la belleza se llega también a través de la 
contundencia, de la desesperanza, de la agresividad verbal, de la verdad. Las 
verdades tienen en su solidez la belleza de lo inamovible, de la escala 
incuestionable. Es como esas melodías que viajan sobre esas armonías en las que mientras 
que las escuchas, no se te ocurriría cambiar ni un solo acorde. Cuando 
escuchas una pieza y no estas arreglándola en tu cabeza, es cuando esa pieza 
es perfecta. 

Hoy es un día que jamás olvidaré, como el día que mi padre me regaló mi 
primera guitarra. 

Ustedes me conceden un honor que, sinceramente, me cuesta creer que 
merezco. Porque yo aún me veo como aquel niño que, sentado al lado de mi 
padre, trataba de imitar sus acordes. Los dedos no me llegaban a muchas de las 
posturas, como hoy, que no me llega el corazón para agradecerles este 
reconocimiento. 

Es un orgullo presentarme ante ustedes como un humilde compositor y un 
modesto músico que ama profundamente su profesión. Mi gran pasión, mi 
música, mi barco velero con el que surco la vida, mis velas se inflan con 
momentos como este. 

Berklee, les he mirado durante toda mi vida con admiración y con respeto. Con 
la alegría de saber que aquí se forjan los músicos del presente y del futuro. 
Ahora les miro como algo mío y me siento parte de esta familia con todo el 
orgullo del mundo. 

Sigan adelante, a cada abismo un puente, a cada muro una escala, a cada pero, 
otro. A cada problema imaginario, un instrumento inventado, un acorde que no 
existe. Una melodía que aún no se ha creado. 

Le dedico este momento a mi padre y a mi primera guitarra, y al flamenco, con el 
pudor que espero entiendan, acepto este Doctorado. 

A veces sueña con tu alegría mi melodía. A veces sueño del aire que nos 
caemos. 
La música no tiene prisa pero puede ser veloz como el viento. La música no 
tiene complejos ni miedos. 
La música es un espejo que con el tiempo será un techo y un lecho. Será tu escudo y tu escudero. Será tu templo, la música te hablara al oído, la música te 
latirá en el pecho. 
No busquéis en lo fácil, ni en el virtuosismo. Vosotros, músicos de corazón, no 
cabéis en los agujeros, ni en los trastes, ni en las teclas, ni en las llaves, ni en 
los parches. No pintéis en blanco sobre fondos negros. No busquéis el sol para 
fundir el hielo. Buscad siempre en el laberinto. 
Haceos amigos de lo incierto. Remad siempre con fuerza hasta que se divise el 
puerto. Porque lo mágico, lo único, lo bello... nunca camina por lo evidente del 
sendero. 
Lo extraordinario nunca es fácil, aunque pueda parecerlo…luego. 

Nunca hay que olvidar de dónde venimos. Lo que somos depende en gran parte 
del sitio donde nacemos y del sitio donde bebemos. Hay escuelas que se 
pierden como se pierden los pueblos, porque a veces nos fascina más un trozo 
de hielo en Marte que siete mares en este planeta nuestro. 

Respeto…. respeto a nuestros maestros: trovadores, boleristas, soneros, 
mariachis, tangueros, flamencos, salseros y cantautores, melódicos, roqueros, 
bachateros. Nuestros músicos, nuestros cimientos, no les olvidéis nunca, no les 
contaminemos. Cuando te alejas de tu música madre es como si le soplaras al 
viento, como si le escupieras al océano. 

Hay que prepararse para el ruido, la opinión, el juicio de terceros… que no te 
afecte. La duda es buena, la falta de carácter es el embrión del trueno. 

He atravesado desiertos de silencio para llegar aquí, he remado entre hojas 
secas para poder estar aquí, he lanzado al aire millones de latidos como 
bengalas para finalmente, verme aquí. Hablándoos. Y mereció la pena. 

Este segundo de alegría se lo dedico a mi país. 

Este otro segundo, es a mi padre y a mi madre. Que siempre y nunca creyeron 
en mí. 

El tercer segundo, a mis hijos y mi mujer, que son mis heridas abiertas por donde saldrá lo que me quede por escribir. 

A la música le dedico el resto. 
Porque siempre caminó junto a mí. La música no se acaba, todo lo demás tiene 
fin. 

Todo llega, todo pasa. Lo del medio depende de ti. 

Desde el fondo de mi corazón. Gracias



Entre todos los reconocimientos, como entre todos los versos. 
Entre todos los momentos, como entre todos los besos. 
Entre todos los sueños, entre todos los anhelos, este, esto… 


viernes, 15 de noviembre de 2013

el poder de tu abrazo

En ti encuentro valor, Fortaleza al corazón, sácame de esta prisión, quiero ser libre en tu amor.
Quiero ser fuerte para ti, no me gusta ser así, quiero aprender de ti, enséñame a vivir.
En tus brazos siento libertad, a tu lado me siento inmortal, tú me das felicidad, solo contigo quiero estar.
Soy un poco cursi y tengo una vena poeta, pero esto no seria nada sin este sentimiento que esta por dentro de mi, todo lo que siento por ti.
Si por escribirte esto soy una loca enamorada, ¡Pues que mas da! yo ya me siento internada.

¿Para que darle largas a esto? 
si yo por ti, Vivo, rió, sueño y muero.


domingo, 3 de noviembre de 2013

Por si mañana muero.


¡Hola! ¿Como están? espero que bien,hace poco conversaba con mi mejor amiga y surgió un tema entre nosotras, siempre decimos ¡Me voy a morir! cuando estamos enfermas o estamos algo dramáticas, y entre risas y palabras, salio a relucir el tema;"Por si mañana muero", ella me dijo has este ejercicio y piensa ¿que pasaría si mañana mueres?,y si que pensé, y llegue a esta conclusión:

Si mañana muero, lo mas probable es que no haya mucha alegría entre las personas cercanas a mi, la mayoría se preguntaran ¿por que? ¿por que murió tan joven?, otros dirán ¡Le falto mucho por vivir! y tendrán razón, en parte...


En parte porque, si llegara a morir mañana tendría que decirles a mis padres, que no hay en el mundo unos como ellos, que siempre llevo sus consejos y palabras conmigo aunque no lo parezca. Me dieron la vida que muchos desearían tener y gracias a Dios, me toco vivir a mi, y les pediría perdón, por no ser lo que esperaban de mi, pero que con mi montón de defectos y fallos, seguiría intentando ser un orgullo para ustedes, un ¡Gracias! se quedaría muy pequeño, para lo que se merecen.

A mis hermanas, amigas, compinches, y todas las palabras que puedan describir el sentimiento mas hermoso de tener hermanas; ustedes son para mi lo que hace girar el mundo ( El mundo que acabaríamos si nos dejaran) (risas), son soñadoras y fuertes aunque no lo crean, tienen los sentimientos mas hermosos, y tienen lo que necesita este mundo para cambiar, sonrisas y mucho amor, nunca desistan de lo que quieren realmente, yo se que lo pueden lograr, porque son ustedes, son mi tesoro mas preciado y están tan bien guardadas en mi corazón que ningún pirata las podría encontrar, son oro puro, no permitan que las hagan creerse fantasía, valen demasiado. Karito :) Ánimos bro, siempre estoy y estaré contigo.

Mis familiares, llenaron mi vida de alegría, siempre he admirado lo unida que es nuestra familia para todo, y es una bendición grande saber que se cuenta con ustedes y que en un domingo todos los problemas se olvidan estando en familia.

A mis amigos, es bueno saber que la amistad si existe, que a pesar de que han dañado el concepto y que a cualquiera llamas amigo, puedo decir que yo tengo grandes amigos, y es que tenerlos facilita las cosas, la mayoría te hacer reír, otros te regañan y otros te ayudan a ver las cosas con claridad, los míos, bueno, estos son unos casos especiales, tienen todo eso y un poquito de locura, y eso si que me alegra.

A mi novio, cuando voy a escribir de ti se me pierden las palabras, a ti te diría que, gracias por darme un amor que no es de cristal, por no ser un príncipe azul que todas quieren y ser el chico que yo quiero, porque no me narras un cuento de hadas, y solo haces que lo viva, si hubiese estado en mis manos darte el universo, nunca lo hubiese dudado, y te lo daría.

A ustedes que leen esto, si mañana muriera tendría que decirles que, seguir a cristo fue la mejor decisión de mi vida, que no hay otro camino, la paz y la felicidad que te da Dios, mas nadie te la puede dar, ser un hijo de Dios es lo mejor que te puede pasar en la vida, solo cree.


Y de mi; bueno, diría que, viví estos años, cada segundo, cada minuto, y todo ha valido la pena, no les voy a mentir diciéndoles que no hay cosas que quisiera cambiar, porque si las hay, pero a lo mejor no hubiese llegado a donde estoy. En este camino tropecé, caí, rodé, me levante, me sacudí, volví a caer, pero salte y volé, y así continuamente, porque ¿quien no se equivoca?, viví lo que quizás muchos no han vivido y me falta vivir lo que algunos ya vivieron, y si así es esta vida, pero de verdad puedo asegurarles que aprendí mucho,que va, mucho es poco, comenzaría diciendo que, de tener un día mas: 

-No ocultaría mi pasión por escribir, es algo que siento muy fuerte y me hace bien.
-Haría mas lo que siento hacer sin pensar en lo que piensen los demás.
-Viajaría cada vez que quisiera a visitar a mi mejor amiga.
-Tocaría mas la guitarra, porque solo escucharla sonar me anima.
-Me escaparía a Choronì con mi hermana.

-Dibujaría todos los días.
-Me levantaría temprano a ver mas amaneceres.
-Terminaría esa canción que le falta melodía.
-Seguiría intentando vencer el miedo.
-Llenaría un cuaderno de poemas.

-Lo abrazaría mas (novio).
-Cantaría hasta quedarme sin voz.
-Compraría un perro.
- Iría a un mirador a observar las estrellas.
-Trataría de enmendar algunos errores.
- Y seguiría siendo feliz.

Todas estas cosas parecen tontas, pero llegado el momento en que pienso que no las podre hacer mas, me entristece, son cosas que pudiendo hacerlas no las hago por tonterías y esas cosas que parecen tontas son las que le dan color a mi vida y son las que me hacen ser quien soy, en esta parte del camino, hasta donde he llegado puedo decir que soy feliz, de aquí en adelante, son bendiciones y regalos de la vida, ahora solo me queda disfrutar del paisaje, sin preocuparme por algún destino, yo ya sé el final del camino.